Arquitectos de comunidades virtuales

Por Juan Ignacio Martínez Estremera En Comunidades de Clientes octubre 16, 2012

Arquitectos de comunidades

Dentro de las tareas de los Arquitectos de Comunidades se encuentra el diseño de proceso de captura de datos y su análisis.

La Internet de las cosas es la evolución natural de la tecnología el siguiente paso en las comunicaciones en la Red.

Aplicando criterios de miniaturización y nanotecnología, basándonos en los avances de las infraestructuras móviles y logrando por fin aplicaciones y servicios que transforman todo este hardware en servicios, logramos incluir los objetos en el flujo de datos que circulan por Internet. Es decir, logramos incluir a los objetos en nuestras conversaciones. Y por tanto les podemos dar un sentido social. Podemos incluir los objetos y sus datos en nuestra red social. Alimentar comunidades virtuales con lo que nos dicen. Sacar valor de ello.

Ya existen zapatillas que contabilizan calorías, distancias y guardan recorridos. Sudaderas con luces LED que cambian de color según la evolución de las redes sociales de su propietario, etc. Todo está comenzando a interconectarse y a conversar. (Un ejemplo de ello sería la Nike Fuel Band)

El reto es lograr que esas conversaciones tengan sentido. Y más aún, lograr dotarlas de un sentido social. El 20 de Junio del 2012 presenté en Bilbao mi visión sobre el futuro de los medios sociales y definí una nueva figura: el Arquitecto de Comunidades Virtuales (consultar bibliografía: Una visión en el futuro de los Medios Sociales)

El alcance de esas conversaciones es enorme, en el ámbito del diseño y la moda, de la eficiencia energética, en el control de gestión de productos y subproductos, domótica, aviónica y todo lo relacionado con la cadena de gestión del suministro (Supply Chain Management). Esta lista podría extenderse mucho más. El caso es que precisamente toda esa información, aplicable a tantas áreas y sectores genera nuevos retos.

El primer reto es gestionar los grandes números (Big Data), recolectarlos y ordenarlos, luego viene el reto de la propia capacidad de la red (escasez de IPs en el protocolo IP4, falta de estructura para la telefonía móvil y datos, etc. y al final nos encontramos el reto tal vez más importante: las personas. Aquellas que han de liderar el cambio y han de traer la innovación, pero también esas otras que usarán esos cambios para su beneficio.

El reto del moderno gestor de comunidades es integrar esas conversaciones, liderar los cambios y gestionar las capacidades tecnológicas de maneras que tengan una fuerte componente social y se puedan integrar en comunidades virtuales, redes sociales, etc.

Una persona así la definiría como un Arquitecto de Comunidades Virtuales. Y le dotaría de las siguientes características:

  • Capaz de construir estructuras digitales que favorezcan la comunicación.
  • Creador de diseños eficientes que permitan ir más allá de las conversaciones entre humanos.
  • Ha de entender las relaciones entre los usuarios, y sus motivaciones.

Entre sus habilidades citaría:

  • Gestionar grandes grupos de usuarios.
  • Disociar publicidad y comunicación social.
  • Sensibilidad por la privacidad.
  • Afinidad tecnológica.
  • Extraer valor de la propia comunidad.

Como decía Einstein “La información no es conocimiento”, debemos ser capaces de extraerlo, contextualizarlo, aplicarle inteligencia de negocio y saberlo usar para que pueda darnos unos resultados óptimos.

La mera acumulación de datos nos puede llevar a la parálisis o a ignorar los hechos relevantes. Dentro de las tareas del Arquitecto de Comunidades se encuentra el diseño de proceso de captura, proceso y análisis que permitan a esos datos ser útiles.

 

Juan Ignacio Martínez Estremera

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