Black Mirror llega a China de la mano de Sesame Credit

Por Lola Carrasco Santaló En Entornos Digitales marzo 9, 2018

Black Mirror se ha convertido en una serie de culto para los amantes de la tecnología, redes sociales y nuevas tendencias digitales. Poder ver en pantalla situaciones que en algún momento de nuestras vidas hemos podido imaginar, crea cierto morbo difícil de resistir. Más de una vez hemos imaginado que nuestras vidas serían mucho mejores gracias a los avances de las nuevas tecnologías y que usarlas en nuestro día a día, nos convertirá en seres mucho más felices y satisfechos… ¿Seguro?

Hay un capítulo de la serie que me cautivó y que en cierta forma ya vivimos hoy en día, se trata de “Nosedive” que nos plantea un mundo donde los habitantes se dedican a puntuarse entre ellos gracias a una aplicación. Se puntúa tanto lo bueno (que suma puntos) pero también lo malo (que resta esos puntos). La protagonista de ese episodio tiene como objetivo que su ranking se sitúe en un 4,5, eso le permitirá optar a alquilar el piso de sus sueños, comprar un billete de avión en clase preferente y en definitiva acceder a una vida ideal gracias a ser “popular”.

“Nosedive” es una sátira sobre el mundo “social” que ya estamos viviendo gracias a las redes sociales o a las opiniones que los usuarios dejamos en plataformas tipo TripAdvisor. A día de hoy los que se benefician de los likes recibidos son los influencers que si saben jugar bien sus cartas pueden acceder a una serie de privilegios gracias a las marcas y al marketing.

A diferencia del mundo actual donde el odio en redes sociales campa a sus anchas, en el capítulo de “Nosedive” de la serie Black Mirror, las interacciones sociales son políticamente muy correctas, todo se vive con mucho azúcar y se evita ofender a nadie, las salidas de tono, las palabrotas y las críticas te llevan directamente al ostracismo social, te conviertes en un paria. Lo que te suma es mantener la fachada de ser feliz y vivir en un mundo ideal.

Pues bien, ya puestos en situación, hace unos días me llamó la atención la noticia de que en China, van a implementar algo parecido. El gobierno chino ha presentado un proyecto donde un sistema conectará las calificaciones sociales, financieras, legales y políticas de sus ciudadanos. Con toda esa información se elaborará un perfil que nos indicará la confiabilidad de esa persona. Un algoritmo manejará datos tipo: si tienes multas sin pagar, compras que realizas, si las llevas a cabo vía online o de forma presencial…

Obtener una buena calificación te permitirá alquilar coches o bicicletas sin tener que dejar un depósito, acceder a tiendas, hospitales o bancos de forma preferencial, que te concedan o no un préstamo. Por el contrario no obtener una buena calificación puede suponer perder acceso a la seguridad social, ser excluido de hoteles y restaurantes, que sus hijos no puedan acceder a escuelas privadas, no poder acceder a determinados puestos de nivel…

Sesame Credit, un sistema de “crédito social” que evalúa la confiabilidad de los ciudadanos

A diferencia de lo que podamos pensar parece ser que la mayoría de ciudadanos chinos están conforme, de hecho ya hay algunas compañías que han empezado a implementar este sistema, recopilando datos, por ejemplo Sesame Credit que pertenece a Alibaba, se trata de una herramienta que invita a compartir con los demás los datos de consumo online.

Aumentando el número de compras online a través de Alipay o haciendo uso de la app de pago electrónico de Alibaba tu puntuación de crédito en Sesame Credit puede aumentar. Con una puntuación alta accedes a descuentos, a créditos con condiciones ventajosas, pero también puedes realizar más fácilmente un trámite administrativo. Por supuesto el compartirlo con amigos y conocidos a tráves de WeChat (mucho más que el Whatsapp chino) te da cierto prestigio social que se traduce al final en una necesidad, difícil de dejar.

Pero hay un lado mucho más oscuro en todo esto, el ranking social de tus amigos puede penalizarte, por tanto con el fin de que ese marcador no nos baje, familia, socios, compañeros de trabajo, vecinos y sociedad en general presionará para que todos los individuos se comporten “bien”, de lo contrario serán arrastrados junto con las voces disidentes, las ovejas negras y los rebeldes fuera de la sociedad.

Ante esto una servidora se plantea ciertos temores, ya que bajo la premisa de cara al ciudadano de crear un mundo más seguro y donde si no tienes nada que esconder o bien eres una persona “buena” serás premiado ¿qué pasa con toda esa información que cae en manos de empresas y gobiernos? ¿quién determina lo que está bien y lo que está mal? ¿queremos vivir en un mundo donde absolutamente todos nuestros movimientos y actuaciones estén controlados? ¿qué opinas de recompensar o penalizar a los individuos basándose en sus pautas de consumo y relaciones sociales?

Una última cuestión ¿se ha convertido Black Mirror en una especie de profeta que nos alerta de todo lo que está por llegar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *