Innovación en tiempos digitales: ¿de dónde proviene y por qué se innova?

Por Juan Ignacio Martínez Estremera En Entornos Digitales noviembre 21, 2019

Innovación

Hablar de innovación en entornos digitales es como hablar del espacio profundo. Hay tanto de lo que hablar y está tan lleno de “nada”.

Da mucha pereza abordar la cuestión de la innovación digital, debido al “humo” que hay al respecto. Por eso, decidí partir de los conceptos básicos sobre innovación: ¿qué es innovación?, ¿cómo innova el ser humano?, ¿por qué se innova? y ¿por qué sucede en unos sitios más que en otros?

Lo primero que hay que saber es que:

aunque todo es susceptible de ser innovado, no todo puede suceder en todos los entornos.

Es decir, hay cosas que no pueden tener lugar sin que antes haya habido unos sucesos previos. Por ejemplo, sin existir los pulgares oponibles no podríamos empuñar herramientas o armas y eso nos impediría descubrir otras cosas. Al no poder empuñar una herramienta no tendría sentido diseñar un hacha para cortar madera y por tanto, difícilmente hubiéramos descubierto la rueda, los coches, etc.

Esto es lo que se llama el Posible Adyacente, la capacidad de innovar sobre lo que tenemos y que, a su vez, nos abre nuevas posibilidades para innovar. Y es uno de los primeros puntos de reflexión sobre la innovación en entornos digitales, si no tenemos ciertas cosas ya en marcha, difícilmente podremos alcanzar otras.

Por tanto, hay veces que podemos imaginar cosas, pero si lo que tenemos en nuestro entorno no lo permite difícilmente podremos innovar sobre ello.

Innovar/innovación son solo aquellas mejoras que aportan una ventaja competitiva.

Sobre la definición de innovación (en entornos empresariales principalmente) solo serán innovaciones aquellas ideas que se puedan plasmar en valor añadido, es decir: innovar/innovación son solo aquellas mejoras que aportan una ventaja competitiva.

¿De dónde proviene la innovación?

Normalmente para comenzar un proceso de innovación solemos enfrentarnos a una de estas dos posibilidades: un problema o una corazonada.

  • La innovación asociada a resolver problemas. Dado un problema conocido intentamos buscar manera de solventarlos, bien aplicado viejas tecnologías de formas creativas o bien desarrollando las tecnologías que necesitamos.
  • La innovación aplicada a corazonadas pasa por “la sensación de que se puede hacer algo diferente para obtener resultados diferentes o mejorados”.

En ambos casos afrontemos la innovación de una forma sistemática y como un proceso de resolución de problemas. En este proceso la metodología es clave. Seamos conscientes de nuestros errores, evitemos repetirlos y mejoremos aquello que nos ha llevado a un callejón sin salida. A su vez, debemos de ser conscientes de nuestros éxitos para mantenerlos e intentar no olvidarlos.

Asociando la innovación a resolución de problemas nos daremos cuenta de la importancia de los errores, no como fallos, sino como peldaños que nos acercan hacia una solución. Ya lo decía Thomas Edison: “No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.

Toda innovación debe provenir de unos conocimientos y trabajos previos. Sin embargo, eso es solo una primera aproximación a la innovación. Ahora nos surgen preguntas más complejas: ¿por qué se innova más en unos sitios que en otros?, ¿cómo se puede gestionar la innovación de una forma más eficiente? y ¿cómo es la innovación en entornos digitales?

¿Por qué se innova más en unos sitios que en otros?

Para responder a esta pregunta, nos podemos plantear cómo surge la innovación asociada a los seres humanos.

Al principio, cuando luchas por la supervivencia en un mundo hostil es complicado poder inventar nada. Solo cazas, evitas ser cazado y te proteges de los elementos. Sin embargo, a medida que el grupo crece y algunos seres humanos ya no pueden cazar o recolectar tenemos más cerebros dedicados a –potencialmente- pensar. De ahí salen las primeras herramientas, las armas, la observación del medio, etc. Este proceso se va acelerando a medida que los grupos crecen y se convierten en tribus, pueblos y ciudades.

Cuanto más grande es un grupo humano mejor. Así sera más probable que surjan innovaciones tanto por el Adyacente Posible como por la cantidad de talento acumulada.

Aun así, siguen surgiendo preguntas: ¿cómo lograr acelerar la innovación?, ¿cómo sistematizarla para que forme parte del ecosistema empresarial?

Innovación, redes líquidas y plataformas de ideas

Redes líquidas más plataformas de ideas, como base de la innovación.

Plataformas de ideas: semillero de la innovación

Existe un concepto intuitivo sobre la innovación y es que este surge más en grupo que en solitario. No me refiero a estar simplemente acompañado si no que, tiende a surgir en núcleos poblaciones grandes. Cuanta más gente se congrega aparecen más posibilidades de crear una red generadora de ideas.

A medida que las comunidades crecen, también crecen las interrelaciones entre las personas que conforman esa comunidad de tal manera que, la red vale más que la suma de los nodos. Y así es como se beneficia la innovación de los grupos humanos con la creación de aportes de conocimiento (enlaces) entre los miembros de esa red.

Esta relación entre innovación y los grupos de personas se favorece a través de la creación de plataformas de ideas. Las plataformas de ideas propician y conforman ecosistemas que animan al pensamiento lateral y al pensamiento profundo. En sí misma, la plataforma de ideas no está dirigida, simplemente es un repositorio de personas e ideas en la cual cada integrante de la red busca su camino y establece sus contactos de cara a innovar y generar valor. Como sugerencia sobre creatividad y pensamiento lateral os recomiendo la lectura de:

Una lectura muy recomendable sobre creatividad: Isaac Asimov , “How Do People Get New Ideas?

Redes líquidas: cómo lograr la chispa

El concepto de plataformas de ideas está unido a otro concepto que denominamos redes líquidas. Al incrementar la población de una plataforma de ideas y al propiciar una mayor interconexión de ellas lograremos que esas ideas se infiltren a través de la red de una forma mucho más eficiente, lo cual nos genera unos beneficios fácilmente identificables: mayor velocidad de generación de ideas, mayor tasa de intercambio de esas ideas y una mayor variedad de ideas.

De esta forma, si favorecemos la creación de una plataforma de ideas en nuestra empresa y si le sumamos el concepto de redes líquidas tendremos el caldo de cultivo ideal para que los que trabajan en innovación puedan alcanzar mejoras que generen valor, es decir nuestra definición de innovación.

Pero ¿cómo aplicar esto en nuestro entorno digital?

¿Cómo aplicar la innovación en los entornos digitales?

Primeramente hemos de disponer de una estructura interna adecuada, de una buena comunicación digital y de una actitud por parte de la dirección adecuada para favorecer estás ideas. Luego, debemos de capacitar a los empleados para que sean conscientes de la existencia de esta plataforma y sean capaces de usarla de manera que sus ideas vayan calando fino en la organización. Una correcta formación es clave. Así mismo, hay que superar los miedos al cambio y a hacer las cosas de manera diferente. Por ello, tener un programa de embajadores interno es recomendable para que podamos probar el nuevo sistema y luego que sea la comunicación entre iguales la que atraiga al resto de plantilla.

Es ingenuo pensar que crear esas plataformas de ideas y esas redes líquidas hacen que nuestra organización sea más inteligente. Crear plataformas de intercambio y propiciar redes líquidas no crea organizaciones más inteligentes. Solo individuos más inteligentes y con mayor acceso a ideas de valor añadido.

Y ahí es donde entra en juego tener un buen equipo bien formado, con individuos talentosos, ¿te cuesta adquirir talento? Tal vez tengas que añadir un programa de Employer Branding a tu organización para captar los recursos que realmente necesitas.

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