La influencia de la economía digital y los medios sociales en el periodismo (1ª parte)

Por Chema de la Torre Garrote En Entornos Digitales diciembre 9, 2013

periodismo

La incorporación del periodismo a los medios sociales arrancó en Estados Unidos. Fue en este país donde vio la luz el primer diario en Internet.

El periodista acostumbrado y, en ocasiones, acomodado a trabajar de una determinada manera, con unas funciones determinadas y con un sueldo determinado ha tenido que adaptarse para sobrevivir. Ha tenido que adaptarse a multitud de cambios en la forma de transmitir y de recibir información, ha tenido que inventar fórmulas para discriminar lo verdaderamente noticioso del simple rumor o bulo. Ha tenido, en definitiva, que incorporar su forma de hacer periodismo a las numerosísimas Redes Sociales existentes en la actualidad entre sus herramientas de trabajo, algo que también ha significado, en infinidad de ocasiones, que el periodista, entendido desde el prisma más romántico del término, se haya tenido que transformar, definitivamente, en un hombre orquesta. Y, en la mayoría de las ocasiones, por el mismo sueldo (sino, menos) y con mayor responsabilidad todavía.

Nuevo paradigma por motivos económicos

Para hacernos una idea de la influencia de la economía digital y los medios sociales en el sector del periodismo, y más concretamente en el de la prensa escrita, debemos remontarnos hasta el comienzo de la década de los años 90 del siglo pasado y debemos trasladarnos hasta Estados Unidos. Allí, se venía pensando desde años antes cómo hacer frente al descendente número de lectores que cada día acudían a comprar el periódico. No olvidemos que hablamos de negocios y de empresas privadas, con lo que, si su número de compradores eran menores, también eran menores los ingresos por publicidad, ya que sus marcas contaban por este canal con un menor número de potenciales clientes. En definitiva, el negocio periodístico estaba seriamente herido y nadie daba con la solución.

Todo este cambio de paradigma en el mundo del periodismo arrancó en Estados Unidos, y en este país fue donde vio la luz el primer diario en Internet. En el año 1992, The Chicago Tribune lanzó el primer diario digital en línea, poniendo a disposición de todos los usuarios de Internet en todo el planeta la posibilidad de leer íntegramente la edición diaria del periódico sin coste alguno. Al año siguiente, el periódico, también estadounidense, San Jose Mercury Center, fue el primer periódico online que puso en marcha herramientas interactivas. Entre ellas, el correo electrónico para comunicarse con los periodistas, los anuncios clasificados y otros servicios complementarios de información. De esta manera, y tal y como lo define César Dergarabedian, en 1993 se definió el paradigma de la edición electrónica de información online.

Sin movernos de los Estados Unidos, en 1994 diarios como ‘The New York Times’, The Washington Post, Los Angeles Times, Newsday, USA Today o The Examiner también lanzaron sus ediciones digitales. Además, cadenas de televisión, como la CNN y la ABC comenzaron a unirse a los diversos sistemas de noticias de otras empresas independientes.

Tal y como asegura Dergarabedian en su publicación Impactos de Internet en el periodismo, no se trataba de una preocupación por mejorar la calidad y el número de investigaciones periodísticas, ni por ampliar la difusión de una información. Se trataba, pura y lisamente, de una necesidad económica, encontrar una solución por mantener el negocio.

Las decisiones que se adoptaron entonces se tradujeron en un cambio definitivo de las rutinas del periodista, de los medios de comunicación y de la forma de acceder a la información de sus audiencias.

Eso sí, el crecimiento de los medios de comunicación online no fue sostenido. De tal manera que se puede desprender que la subida online de los contenidos de los periódicos impresos en papel se produjo pronto y fue insuficiente para lograr el objetivo de incrementar audiencias y actualizar la información durante el día.

A pesar de todas las incertidumbres que se aventuraban sobre el futuro del negocio en Estados Unidos, la idea y la manera de evolucionar fue importada en América Latina y aquí, en Europa.

En nuestro continente existían más limitaciones que en Estados Unidos en el terreno económico y en el tecnológico. El acceso era mucho más limitado en aquella época. Además, y hablamos de hace menos de dos décadas, existía un absoluto desconocimiento del mundo de Internet entre la inmensa mayoría de la población. Estas, a priori, debilidades fueron convirtiéndose poco a poco en ventajas, ya que forzaron a que la conversión del periodismo tradicional en periodismo digital haya sido en nuestro entorno más lento, más experimental y menos ostentoso que en Estados Unidos.

Ventajas y desventajas

Dentro del amplio sector del periodismo existe desde hace bastantes años la discusión acerca de si la entrada fulgurante de los medios sociales y la economía digital han supuesto una ventaja o un inconveniente para los trabajadores del gremio. Lo más acertado quizá sea quedarse en un punto medio, apuntando tanto los aspectos positivos como negativos. Al menos, así lo veo yo.

Entre las ventajas que ha supuesto la irrupción de las Redes Sociales, destacaría el avance que han provocado en el trabajo del periodista. Al hablar de avance me refiero a la posibilidad de que el periodista y, por extensión, cualquier ciudadano con conexión a Internet se pueda enterar de lo que pasa y contárselo a todo el mundo. Y esto fue al principio, cuando Internet y la difusión de información se limitaba a los ordenadores. Con la producción y venta cada vez más masiva de los teléfonos móviles inteligentes, las posibilidades técnicas de difundir cualquier tipo de información se ha elevado a la enésima potencia.

Dentro de estas ventajas, y muy relacionado con lo anterior, se encuentra la posibilidad de realizar cualquier tipo de búsqueda sin la necesidad de molestar o de esperar la respuesta de otra persona física. Todo, absolutamente todo, está al alcance de un clic. Y en la mayoría de las ocasiones, totalmente gratis y teniendo la posibilidad de elegir el momento y el lugar en que lo queremos consumir. Sin duda alguna, es la grandísima ventaja que ha supuesto el social media e Internet para el periodismo, por no hablar de las infinitas posibilidades de establecer interacciones con cualquier persona del planeta, con la consiguiente democratización de contenidos que se logra.

En definitiva, podemos hablar de que la economía digital y la irrupción de los medios sociales han provocado cuatro grandes ventajas al mundo del periodismo: han supuesto un avance tecnológico, la globalización de las conexiones, la inmediatez en la transmisión de la información y un aumento de ésta.

¿Estás de acuerdo con lo recogido en el artículo? Más adelante hablaremos de la brecha digital que ha quedado abierta en este sector y que nuevas necesidades se plantean.

Danos tu opinión y contrastemos opiniones entre todos.

Chema de la Torre

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