El producto-experiencia a través del storytelling

Por Manuel Gutiérrez de Diego En SocialnautasTrends abril 7, 2015

storytelling

El storytelling como vehículo de la experiencia de marca es un elemento del que vamos a seguir oyendo hablar mucho.

No es un secreto que los consumidores buscamos productos que, además de ser útiles, despierten en nosotros la emoción. Por eso, cada vez más compañías se califican a sí mismas como creadoras de “experiencia de marca”. Hablar de experiencia de marca significa ir más allá de un momento puntual. En realidad, se trata de crear muchos “momentos”, muchos puntos de conexión con el cliente en su “viaje en busca del producto-experiencia”.

Ese viaje no comienza en el momento de la búsqueda, aunque en esa etapa hay muchas nuevas tendencias como la denominada ROPO (research online, purchase offline; es decir, consumidores que antes de comprar realizan intensas búsquedas de productos en internet) o su antítesis: showrooming (probar el producto en tiendas físicas y después comprarlo online, accediendo a mejores precios).

En realidad, el viaje comienza en el mismo momento en el que surge una necesidad en la mente del consumidor. Y justo ahí es donde los mejores productos-experiencia son capaces de posicionarse en el denominado top of mind del cliente. La pregunta del millón para las marcas es: ¿cómo colocar mi producto-experiencia justo en ese instante del viaje? La respuesta tiene mucho que ver con lo que representa un viaje.

Un viaje es, ante todo, una historia. Llegamos al meollo de la cuestión: la narrativa de historias (storytelling) como vehículo de la experiencia de marca es un elemento del que vamos a seguir oyendo hablar (mucho) durante los próximos meses.

Pero como todas las historias, las que cuentan las marcas pueden ser interesantes o aburridas; creíbles o artificiales; apasionantes o soporíferas.

No hay una lista cerrada de los secretos de un buen viaje, pero los mejores viajes se hacen en buena compañía. También disfrutamos más de los viajes en los que descubrimos cosas que nos sorprenden (por su belleza, por su rareza, por su intensidad, por su autenticidad…). Yo creo que un buen viaje también tiene que ver con nuestro yo interior: deseos, anhelos, miedos, inquietudes, aspiraciones…

Así que si eres una marca y quieres ser parte de las historias de tus clientes, no te conformes con crear productos útiles (condición necesaria); crea también “momentos de emoción”. El cliente busca el valor intrínseco de lo que ofreces, así que desarrolla tu narrativa con una idea siempre presente: cuando tu cliente busca una experiencia de compra, no compra sólo “lo que haces”, quiere entender “por qué lo haces”. Así que es importante llegar al fondo de la cuestión y entender el valor intrínseco de tu producto percibido por tu cliente. Porque si tus clientes conectan con tus valores, con tus “porqués”, se lo contarán a más gente.

Es así de simple 🙂

Manuel Gutiérrez de Diego

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